Ya estoy de vuelta otra vez ,sabeis voy aplicarme los mismos consejos que he dado alguna vez desde mi blog, nada ni nadie me va seguir "fastidiando" no ,no, gracias por vuestros comentarios,un beso para tod@s.
No te rindas amigo.
No te rindas, aún estás a tiempo de abrazar la vida y comenzar de nuevo, aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, abrir las esclusas, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque yo te quiero, porque existe el vino y el amor es cierto, porque no hay herida que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar el puente y cruzar el foso, abandonar las murallas que te protegieron, volver a la vida y aceptar el reto.
Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida, remontar los cielos.
No te rindas, por favor, AMIGO , no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.
Porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento, porque tienes alas y puedes hacerlo, porque no estás solo y porque yo te quiero.
Hola a todos, como veréis hace un tiempo que no entro por el blog, sinceramente no estoy con demasiado ánimo, os he leído a tod@s pero no era capaz de contestaros no me salían las palabras, no es cuestión de pereza, no lo es, me perdonáis pero así estoy y cerrare esto por un tiempo, no es un adiós si no hasta pronto. Un beso para tod@s sois geniales. Os dejo un último post me sigue pareciendo muy bonito a pesar del tiempo que lo tengo guardado y de las veces que lo he leído.
Luz para el camino.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice: - ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...
Entonces, el ciego le responde: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...
- No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil...Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás... ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento...
¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás!
Existía un hombre que a causa de una guerra en la que había peleado de joven, había perdido la vista. Este hombre, para poder subsistir y continuar con su vida, desarrolló una gran habilidad y destreza con sus manos, lo que le permitió destacarse como un estupendo artesano. Sin embargo, su trabajo no le permitía más que asegurarse el mínimo sustento, por lo que la pobreza era una constante en su vida y en la de su familia.
Cierta Navidad quiso obsequiarle algo a su hijo de cinco años, quien nunca había conocido más juguetes que los trastos del taller de su padre con los que fantaseaba reinos y aventuras. Su papá tuvo entonces la idea de fabricarle, con sus propias manos un hermoso calidoscopio como alguno que él supo poseer en su niñez. En secreto y por las noches fue recolectando piedras de diversos tipos que trituraba en decenas de partes, pedazos de espejos, vidrios, metales, maderitas, etc.
Al cabo de la cena de nochebuena pudo, finalmente imaginar a partir de la voz del pequeño, la sonrisa de su hijo al recibir el precioso regalo. El niño no cabía en sí de la dicha y la emoción que aquella increíble navidad le había traído de las manos rugosas de su padre ciego, bajo las formas de aquel maravilloso juguete que él jamás había conocido...
Durante los días y las noches siguientes el niño fue a todo sitio portando el preciado regalo, con él regresó a sus clases en la escuela del pueblo. En los tiempos de recreo entre clase y clase, el niño exhibió y compartió henchido de orgullo su juguete con sus compañeros que se mostraban igual de fascinados con aquella maravilla y que pujaban por poner sus ojos en aquel lente y dirigirlo al sol...
Uno de aquellos pequeños, tal vez el mayor del grupo, finalmente se acercó al hijo del artesano y le preguntó con la ambiciosa intriga que solo un niño puede expresar: "Oye, que maravilloso calidoscopio te han regalado...¿dónde te lo compraron?, no he visto jamás nada igual en el pueblo..." Y el niño, orgulloso de poder revelar aquella verdad emocionante desde su pequeño corazón, le contestó: "No, no me lo compraron en ningún sitio... me lo hizo mi papá" A lo que el otro pequeño replicó con cierta sorna y tono incrédulo: "¿Tu padre?... imposible... ¡¡¡si tu padre está ciego..!!!". Nuestro pequeño amigo se quedó mirando a su compañero, y al cabo de una pausa de segundos, sonrió como solo un portador de verdades absolutas puede hacerlo, y le contestó: "Si... mi papá esta ciego... pero solamente de los ojos... "SOLAMENTE DE LOS OJOS..."
El amor solo se puede ver con el corazón... Bien lo supo el zorro, bien lo aprendió el Principito, bien deberíamos entenderlo... "LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS"
Mi vida será de entre 10 y 18 años. Cualquier separación de ti será muy dura. Tu idioma y el mío no son iguales, dame el tiempo para entender lo que quieres. Confía en mi. Soy incapaz de traicionarte. No te enojes conmigo por mucho tiempo. No me encierres como castigo. Tú tienes tu trabajo, amigos, hijos y esposa. Yo solo te tengo a tí. Háblame. Aunque no entiendo tus palabras, entiendo tu voz cuando me hablas. Sabes bien que como sea que me trates, yo nunca me lo olvidaré. Antes de que me golpees, ten en cuenta que yo tengo dientes que fácilmente podrían aplastar los huesos de tus manos, pero elijo no morderte. Antes de que me regañes por ser flojo o poco cooperativo, pregúntate si no puede haber algo que me esté molestando. Tal vez no me esté alimentando correctamente, estuve mucho tiempo al sol, o mi corazón se está poniendo viejo y débil. Encárgate de mí cuando envejezca. Tú, también, envejecerás algún día. Y no me abandones en mi último viaje. Todo es más fácil para mi si tú estás ahí. Recuérdalo, yo te amo. Haz para mi como si fuera para ti mismo. Yo no tengo la culpa que te vayan mal algunas cosas, siempre te espero con alegría por volverte a ver de nuevo otra vez cuando llegas a casa. Tú me elegisteis, yo solo estaba ahí esperando un amigo para compartir mis días nuevos contigo y tus hijos y tus amigos. Así como no abandonarías a tus hijos no me abandones a mi, yo no te exijo y te doy todo aún en las malas y en las cosas que no me gustan y te quiero igual que como tus hijos te quieren. Enséñales a tus hijos a compartir conmigo y enséñales que no todos somos iguales pero que amamos y sufrimos por igual. Luego ellos enseñarán a compartir a sus hijos y amigos. El mundo ya tiene demasiados egoístas y avaros que no comparten nada y tú lo sabes mejor que yo. Yo compartiré mi cama, mi comida y mi abrigo contigo, con tus gatos, aves, monos, osos, o quien sea y ellos aprenderán a hacerlo conmigo porque todos estamos en el mismo barco y debemos cuidar que no se hunda. Anónimo.
Si los perros no van al cielo, cuando muera quiero ir a donde ellos van.
El día de tu nacimiento, cuando solo sabías llorar, recibiste mil besos y caricias, pero también un libro con las hojas en blanco, sin estrenar: ¡EL LIBRO DE TU VIDA! .
Desde aquel instante comenzaste a escribir la historia de tu vida. Ya llevas varias páginas. ¿Qué has escrito hasta ahora?.
A veces escribimos y escribimos y nunca ojeamos las páginas escritas.
Toma el libro de tu vida y repásalo durante unos minutos. Tal vez encuentres capítulos o páginas que te gustaría besar, algunas escenas te harán llorar, y al abrir alguna página amarilla o reciente, te entraran ganas de arrancarla. Se ve negra con salpicaduras de tinta.
Pero Pilatos te diría: ¡Lo escrito , amigo, escrito está!.
Tú lo has escrito con tu puño y letra. No con la tinta de una "bic" o de una pluma, sino con la tinta de tu libertad. "Tú mismo has forjado tu propia aventura", decía el manco Lepanto. "Porque veo al final de mi duro camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino", sentencia Amado Nervo, quien prefiere la metáfora del arquitecto.
No arranques esas páginas, pide perdón si cometiste un error, para que así se borren todos tus garabatos y así podrás continuar escribiendo tu historia mejor que ayer.
¿Por qué no almacenar el libro de tu vida entre los Best Seller del mundo?.Aprovecha tu tinta porque tarde o temprano se te va acabar, y ¡no se venden repuestos ni en los kioscos ni en las librerías!
La vida es una y se vive una sola vez. La muerte cerrará tu libro.
Y al final solo pedirán tu libro, y alguien lo leerá o lo pasará en video, como las aventuras.
Todos somos arquitectos y novelistas, así que , amigo, borrón y cuenta nueva.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharas de la persona que te gustaría que te las dijera.
El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de adaptar a nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.
No vayas por el exterior, esto te podría engañar.
No vayas por las riquezas, porque aun eso se pierde, No vayas por el color; pues la sangre, los músculos, los huesos son los mismos...
Hay momentos en los que extrañas a una persona tanto, que quieres sacarla de tus sueños y abrazarla con todas tus fuerzas.
Suficiente felicidad para hacerte dulce, Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de todo.
No puedes ser feliz en la vida si no dejas ir tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón...
Cuando naciste, tú llorabas y todos alrededor sonreían, vive tu vida de modo que cuando mueras tú sonrías y todos alrededor lloren.